Caracas

Siempre he pensado que vivir en Barquisimeto, lejos de ser positivo, es una especie de cruz que me ha tocado llevar gran parte de mi vida. Y, citando a Ismael Serrano, tengo una relacion amor/odio con la ciudad en la que vivo. Y eso se hace patente cuando estoy fuera de ella. Es innegable, me encanta viajar y soy FELIZ estando en Caracas, pero… hay cosas de la vida dentro de este lugar olvidado por Dios que, lejos de fascinarme, me desesperan.

No se como hace mi mama, pero siempre en su casa hay leche en polvo para el cafe o la merengada de cambur de las tres de la tarde, esa etapa del dia en el que me ataca la hipoglicemia y mataria a quien sea por algo con azucar. En Caracas no hay leche en ninguna presentacion. Y hay que hacer malabares para conseguirla. En Barquisimeto se le dice cola a tres carros andando lento… aqui tardo tres horas para subir 21km. Y, no… no lo hago caminando.

Pero, si me pones a elegir, aun asi me quedaria aqui en Caracas si me tocara decidir: La dinamica de una urbe -que es una de las capitales mas peligrosas del mundo- como esta es algo que se tiene que vivir. Y, para alguien hiperactivo como yo, es el sitio ideal para estar. Necesito algo de civilizacion de vez en cuando… y me alegra sobremanera venir a hacerlo con cierta regularidad. No es lo mismo estar recordando estar en un sitio y actuar como si fueses de alli en alguna otra parte donde la mentalidad es completamente opuesta y es sencillamente IMPOSIBLE adaptar una manera de vivir a ese lugar. Por mas civilizado que sea ese lugar que quieres adaptar.

Siempre me he quejado de la actitud y los patrones de inconsciente colectivo del Barquisimetano. Y creo que por ello es que me considero un mero habitante del pueblo y no un Guaro. El Guaro es todo aquello que me revienta de un Barquisimetano. O, al menos, es mi punto de vista. Pero, cuando estas fuera de alli por unos dias, hasta entiendes -aun sin justificar- el porque de la actitud tomada: Es simple cuestion de supervivencia. Es mucho mas facil tener ciertas cualidades en un sitio reducido y centrico que tener la vision global de un sitio mas dinamizado. Hacer las cosas poco a poco y no preocuarse demasiado por otra cosa que no sea la comodidad de si mismo es normal en un sitio donde no tienes que ocuparte en sobrevivir mas que subsistir. Aunque, con el cagaleral de malandros que hay…

En fin… podria alargarme innecesariamente o sintetizar las cosas. Y, en aras de mi propia sanidad, hare lo segundo. En sintesis: Si… Caracas es Caracas y lo demas es monte y culebra.

Carta semiabierta

¿Sabes? A veces se hace complicado definir y dar forma a ideas etéreas y sensaciones hace rato dejadas de vivir. Así cómo es complicado y surrealista readaptarse a aquello que prometiste no volver a hacer jamás. Pero, desgraciadamente, esas cosas no son permisibles a control… bueno, al menos al tuyo. ¿O debería decir «Al nuestro»? Sinceramente, la palabra me asusta. Pero, al mismo tiempo, me alegra saber que no estoy tan descaminado después de todo… que, por al menos unos pocos minutos al día, puedo permitirme ser esa persona que todo el mundo sabe que existe pero que no muestro.

Sin temor a equivocarme puedo decirte que se me ha devuelto la fé en la humanidad. No en el sentido de que empezaré a creer en que todo el mundo tiene algo de bondad y que Chávez no va a hacer nada de lo que dice que va hacer en la reforma porque un rayo de luz celestial le va a hacer rectificar, sino en el sentido estricto de que ya las cosas no parecen tan negras, el panorama no se vé tan turbio y que quizas -sólo quizas- parte del camino se está aclarando lo suficiente para no darme tropezones y golpes mientras me obstino en seguirlo andando. No diré que tú me has tomado de la mano para seguir el camino que ahora recorremos juntos… es demasiado estéril, cursi y acartonado… pero puedo decir que hay músculos de la cara que daba por atrofiados por falta de uso

*Paréntesis para quienes leen: Una sonrisa activa cuarenta y dos músculos faciales*

Gracias a los Dioses, esa sensación generada por los péptidos que mandan señales de dopamina, feniletanimina y norapinefrina al torrente sanguíneo para que, en palabras de Nietzsche «veas las cosas como no son», ya no existe en mí. Ciertamente he trascendido de ese enamoramiento adolescente a una sensación un tanto más sublime, menos invasiva y con muchísimo más valor. Para resumirlo, podría decirte que no tengo «maripositas en la panza», pero que prefiero esto mil veces a ese teenage crush.

Ciertamente, las condiciones no son, ni de casualidad, las ideales. Sin embargo, creo que se podría tomar como bueno el hecho de que todo se esté desarrollando de la manera en la que se desarrolla porque eso nos está dando oportunidades que, de otra manera, no se hubiesen presentado. Y, si lo hubiesen hecho, seguramente no las hubiésemos visto ni aprovechado.

Enamoramiento

Es cierto que todo el mundo experimenta la sensación de enamoramiento de manera única e individual aunque, básicamente, ésta sea una reacción físicoquímica que se genera en el hipotálamo. Se han hecho estudios hasta el cansancio de esto, pero el más sencillo es el de preguntarle directamente a alguien acerca de ello. Las respuestas que vas a conseguir son las más variadas y únicas que podrías esperar de ser humano alguno. Éstas varían desde una respuesta con algo de lógica a respuestas de cliché o ejemplos halados de los cabellos que ciertamente reflejan la situación, pero no son muy acorde a ella.

Citando a selfcreation.com “Cuando estás enamorado, estás emocionado, pero no feliz, quieres confiar, pero tienes sospechas. Hay desvaríos y dudas acerca de esa persona y el amor que siente hacia tí. Nos sentimos miserables cuando no están, casi que incompletos a menos que los tengamos al lado. Es apurado y es intenso. Se hace dificil concentrarse. Y los enamoramientos tienen una enorme carga sexual en ellos. De algún modo, no se siente completo hasta que termine en alguna forma de encuentro sexual”. A lo que yo añadiría “Y una vez que éste se concreta, se acaba la ilusión”.

Cuando se tienen estos sentimientos de enamoramiento, se generan grandes dosis de dopamina, el tranquilizante natural, lo que nos hace sentir bien. De igual manera, la norapinefrina fluye por nuestro cerebro, estimulando la creación de adrenalina, feniletanimina y otras enzimas que se generan en el hígado, que son activadas a su vez por compuestos más simples generados en el hipotálamo, las que se conocen como “Péptidos”. Pero, a todas estas, ¿Qué estoy queriendo decir con toda esta habladera de paja? Que la sensación de enamorarse es simplemente la misma sensación que tienes al consumir drogas: Se generan una serie de químicos cerebrales que te dan una sensación de placer y apuro y que al final te hacen sentir bien, pero con las ganas de hacerlo de nuevo.

Probablemente, con el tiempo, te has creado un patrón de quién es tu «complemento perfecto», la personalidad que le pusiste al Ken con que jugabas de chama. Entonces, básicamente la sensación de enamorarse pasa por el hecho de conseguir esos puntos de coincidencia entre esa persona «ideal» y la persona que tienes enfrente. Obviamente, te vas a deslumbrar por las coincidencias de éstas, pero vas a despreciar las cosas que son contrarias y opuestas. Y, cuando el sistema nervioso se acostumbra a las dosis de Feniletalimina y Adrenalina que te causa esa persona, simplemente no se hacen suficientes para mantenerte en el trance y el príncipe azul se vuelve rana.

Sí, lo sé… Estoy dándole un enfoque demasiado científico y lógico a una sensación que no tiene una verdadera explicación, sino que es algo que «Se siente y no se puede explicar con palabras». Pues, no… no es cierto. Todo se puede explicar con palabras. Depende de cuán bien sepas escogerlas y cuántas palabras sepas para definir un concepto. Y esto no escapa a ello. Enamorarse es, ciertamente, algo hermoso. Pero lo sublime de la situación no quiere decir que te vas a estupidizar debido a ella. Aunque, eso es EXACTAMENTE lo que se hace. Lo ideal en este caso, y citando a Carlitos Marrón, es «Comerse un buen pudín de Chocolate»

Yo tengo tiempo sin saber lo que es «Enamorarse de alguien»… Creo que la sensación de trance y imbecilidad de la que habla Ortega y Gasset trascendió a una sensación más pura y más beneficiosa: La del amor puro, simple e incondicional por una persona.

Happy BlogDay

Al tanto del Fútbol: Un blog dedicado a noticias de fútbol. Es un tema bien interesante para un blog.

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Pensamientos de Guernica: Un blog de una niña mitad bohemia, mitad soñadora, mitad femme fatale y mitad princesita consentida.

Peluza en la red: Este blog es único, como su autor. Por cierto, gente de los guaros, este blog no es falso. El chamo tiene tiempo metiéndole mano.